A la edad de 17 años, Manuel es acusado de un crimen que no cometió. Tras haber sido sometido a un interrogatorio agresivo por parte de elementos de la policía y la Agente González, firma una declaración falsa que lo condena a cinco años en prisión. Con esto, la Agente cumple su objetivo de «resolver» el caso y entregar resultados.
Tras ser liberado, Pablo, un periodista interesado en el caso, convence a Manuel de contar su historia con el objetivo de visibilizar las fallas del sistema judicial en nuestro país y sensibilizar a la sociedad sobre el tema.