Especialistas no integran derechos de personas con discapacidad

El Protocolo de Estambul, es un manual para la investigación y documentación eficaces de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Fue laborado por más de 75 especialistas de 15 diferentes países, presentado ante el Alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y adoptado en el año 2000.

El Protocolo de Estambul representa una guía con estándares internacionales para la valoración médica y psicológica de una persona que afirme ser víctima de tortura o de malos tratos. La aplicación requiere tener presentes ámbitos del contexto de la persona y en el cual se dan los hechos, para poder ser utilizados como elementos de la investigación jurídica, y así,  afirmar que dicho acto de tortura fue cometido.

Debido a la importancia de la aplicación del Protocolo es Estambul, como parte de un proceso de investigación, en la aplicación de la entrevista médica y psicológica se deben realizar los ajustes necesarios al entrevistar a una persona con discapacidad.

En este sentido, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), en su artículo 13 establece que “Los Estados Partes asegurarán que las personas con discapacidad tengan acceso a la justicia en igualdad de condiciones con las demás, incluso mediante ajustes de procedimiento y adecuados a la edad, para facilitar el desempeño de las funciones efectivas de esas personas como participantes directos e indirectos, incluida la declaración como testigos, en todos los procedimientos judiciales, con inclusión de la etapa de investigación y otras etapas preliminares”.

Para contar con un análisis más profundo realicé un trabajo de investigación sobre los derechos de las personas con discapacidad y el Protocolo de Estambul, para el que hice un breve diagnóstico, con el objetivo de conocer la percepción del personal médico y psicológico que actualmente aplican el Protocolo de  Estambul.

El diagnóstico consistió en una encuesta aplicada a 10 personas; 5 psicólogas/os y a 5 médicas/os, de las cuales el 80% han aplicado el Protocolo de Estambul previamente.

Tras la realización de la investigación, se observó que la mayoría de especialistas (70%) no conocen los ajustes de procedimiento establecidos en la CDPD; y solamente un 20% habían aplicado el Protocolo a personas con discapacidad; mientras que 90% de las y  los especialistas dijeron que en caso de entrevistar a una  persona con discapacidad psicosocial o intelectual (que tiene dificultad para comprender y comunicarse), no sigue con la entrevista.

Y por último, el 100% de las personas entrevistadas considera que sería importante que se implementara un sistema de apoyos o medios de comunicación alternativos, en caso de entrevistar a una persona que tenga dificultad para comunicarse.

A partir del diagnóstico realizado, se puede identificar que existe una necesidad de capacitación del personal médico y psicológico que aplica el Protocolo de Estambul sobre discapacidad, por un lado, para conocer la CDPD y los ajustes de procedimiento para entrevistas a personas con discapacidad psicosocial o intelectual.  Es fundamental que las personas con discapacidad participen en su proceso en igualdad de condiciones que las demás y puedan contar su versión de los hechos.

Por Sofía González Talamantes, de Documenta.

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